Pese a algunos avances, la limitada maquinaria disponible no da abasto para atender el deterioro de las vías, incluyendo corredores catalogados como rutas de evacuación, lo que pone en riesgo a las comunidades rurales.
La emergencia vial en el municipio de Murillo se agudiza con el paso de los días. El fuerte invierno ha deteriorado gravemente las carreteras rurales, mientras la administración local reconoce que no cuenta con la maquinaria suficiente para atender la magnitud de la crisis.
La alcaldesa Camila Sánchez lanzó un llamado directo a Invías, entidad que hace parte de una acción popular relacionada con las rutas de evacuación del volcán Nevado del Ruiz, advirtiendo que la falta de intervención pone en riesgo a las comunidades.
“Invías es el llamado a responder porque son los principales accionados dentro del proceso”, enfatizó la mandataria en La Voz del Pueblo, al señalar que, pese a algunas intervenciones realizadas el año pasado, no se ha dado continuidad a los trabajos.
El problema se agrava por el intenso invierno que no da tregua y que ha deteriorado corredores estratégicos como La Gloria, El Recodo y Pradera Alta, vías que conectan hacia San Jorge, en el municipio de Líbano, y que son clave en caso de una eventual evacuación.
Sánchez fue clara al señalar que, aunque se han logrado algunos avances, el panorama sigue siendo complejo: “Cuando llegamos no teníamos ni una volqueta vieja, hoy tenemos una motoniveladora y un vibro compactador, pero no es suficiente para enfrentar esta situación”, afirmó y explicó que el uso de estos equipos en temporada de lluvias puede empeorar el estado de las vías.
La situación afecta a las 27 veredas del municipio, siendo el centro poblado de El Bosque uno de los sectores más críticos.











