Los representantes de las comunidades ancestrales esperaban reunirse con el gobierno departamental pero se encontraron con vallas que quitaron a la fuerza y obligaron así a mesas de diálogo.
Los indígenas del sur del país que viajaban para Bogotá pero hicieron tránsito por Ibagué, generaron una violenta jornada de protesta en la capital tolimense, tras esperar varias horas a que el Gobierno departamental los atendiera para hablar sobre unos puntos específicos que esperaban se abordarán para el Tolima.
Ante la negativa de recibir a los líderes de la guardia indígena, los integrantes de la guardia decidieron quitar a la fuerza las vallas que se habían instalado el edificio del gobierno departamental y quienes se encontraban allí vivieron momentos de angustia al ver que un río de gente se metía a las instalaciones.
Los manifestantes fueron finalmente atendidos por una delegación que lideró el Secretario del Interior y la Secretaria General, quienes se sentaron con los manifestantes para escuchar sus inquietudes en materia de Defensa de la tierra, programa de alimentación escolar para las comunidades indígenas, la disminución del tamaño de la presa de Usocoello en el sur del Tolima, entre otros aspectos entre los que pidieron además, que se rinda culto a la cultura indígena mediante la instalación de monumentos alusivos a las culturas ancestrales.











