La Voz del Pueblo habló con el comerciante tolimense Dairo Castilla, quien se refirió al incremento del salario mínimo anunciado por el Gobierno nacional y a sus posibles efectos en la economía local y regional.
Luego del anuncio del incremento del salario mínimo en $2.000.000, La Voz del Pueblo habló con Dairo Castilla reconocido comerciante de Ibagué, quien señaló que el aumento tendría un impacto directo en los costos laborales de los empleadores, especialmente para micro, pequeños y medianos empresarios.
Explicó Castilla que, con los ajustes en salario y cargas obligatorias, el costo mensual real mensual, por empleado a partir de 2026, podría ubicarse cerca de los $3.000.000, sin incluir pagos adicionales como horas extras, recargos nocturnos o dominicales.
“Eso que estamos mirando es solamente lo básico. Cuando un microempresario, un empresario, un mediano comerciante, que es lo que nos sostiene esta ciudad, somos comerciantes. Pagamos lo básico $2.973.400 un salario mínimo y ahí se va desprender las horas extras, los recargos nocturnos. El tema va a ser muy complicado”, explicó Castilla.
De acuerdo con su análisis, estos valores representarían una dificultad para negocios como tiendas, minimercados y emprendimientos en etapa inicial, que requieren al menos uno o dos trabajadores para operar, y, en casos donde se incluyan turnos de fin de semana, el costo por empleado podría superar los $3,7 millones mensuales.
“Yo creo que es imposible para una tienda, para un minimercado, para un negocio de café recién empezando, pagar dos empleados $7.400.000. Es triste de cómo la economía y más una ciudad como nosotros, una ciudad que es que es una ciudad pequeña que depende de nosotros, los comerciales. Nosotros somos la fuerza realmente económica y desarrollo de esta ciudad, porque no tenemos industria”, precisó Castilla.
De igual manera, Castilla señaló que el incremento salarial tendría efectos indirectos en otros gastos, como arriendos, servicios públicos, impuestos, multas y costos asociados a la vivienda, los cuales están indexados al salario mínimo, y estos ajustes afectarían tanto a quienes reciben el salario mínimo, como a quienes perciben ingresos superiores, ya que enfrentarían mayores costos sin un aumento proporcional en sus ingresos.
Castilla señaló que, aunque el aumento beneficia a los trabajadores que ganan el salario mínimo, este grupo representa menos del 20% de los colombianos, mientras que el impacto económico de la medida se extiende al conjunto de la población.
Además, indicó que la informalidad laboral, que según cifras citadas por él ronda el 60%, también se vería afectada por el aumento generalizado de costos.
Por último, señaló que el anuncio del incremento tiene un componente político y que será necesario que los comerciantes y empresarios evalúen nuevas estrategias para sostener sus actividades económicas en ciudades como Ibagué, donde el comercio es uno de los principales motores de la economía local.











