Cuatro casetas comerciales resultaron afectadas por un incendio registrado en la madrugada de este miércoles 24 de diciembre en el parque San Bernardino. El hecho ocurrió entre la medianoche y la 1:00 de la mañana, cuando comerciantes del sector fueron alertados por la comunidad sobre las llamas.
En el corregimiento de San Bernardo, zona rural de Ibagué, un incendio en las casetas fabricadas en madera que están ubicadas alrededor del Parque Principal, el cual alcanzó cuatro de ellas, pertenecientes a tres mujeres emprendedoras de este punto poblado.
La Voz del Pueblo habló con Marcela Devia, una de las propietarias afectadas, señaló que el fuego se propagó rápidamente debido a que las estructuras eran de madera y agradeció la reacción inmediata de vecinos y comerciantes, quienes utilizaron canecas, mangueras y otros elementos disponibles, se evitó que el incendio se extendiera a las demás casetas del parque.
En total, en el lugar funcionan 15 emprendimientos, de los cuales cuatro, ubicados en el centro del parque, fueron los afectados. Los negocios pertenecían a Xiomara Roa, su prima Luisa Roa, y la líder comunal Marcela Devia. Las pérdidas incluyen la estructura completa de las casetas, congeladores, neveras, licuadoras, mesas, sillas, maquinaria, utensilios y productos destinados a la temporada navideña.
De acuerdo con Marcela, las casetas contaban con servicio de energía eléctrica formal y medidores individuales. Las luces decorativas suelen desconectarse en horas de la noche y, hasta el momento, se desconocen las causas del incendio.
“Gracias a Dios y a toda la comunidad, todo San Bernardo, estaban con canecas, mangueras, apagando porque eso es en madera, en estiba y pues eso es rápido que la candela se lleva todo, pero solo logró quemarse cuatro”, dijo Marcela.
Añadió la emprendedora: “Hay una caseta que se llama sobre un árbol representativos del parque San Bernardo. Estas casetas estaban como congeladores, neveras, surtidos porque es Navidad, pues pensábamos trabajar 25, 26, 27, 28 y dejé hasta el 2 de enero que es lo fuerte”.
Al amanecer, las personas afectadas regresaron al lugar para evaluar los daños, sin tener claridad sobre cómo continuar con sus actividades tras la pérdida total de sus herramientas de trabajo.












