Una caminata de regreso a casa terminó en una situación angustiante. Minutos después comenzó a sufrir mareos, temblores y dificultades para hablar, por lo que tuvo que acudir a un centro asistencial.
Un trabajador de la Gobernación del Tolima denunció haber vivido momentos de angustia luego de que un desconocido presuntamente lo golpeara en una mano y le provocara una sensación similar a un pinchazo cuando caminaba por el centro de Ibagué. Minutos después, comenzó a experimentar mareos, temblores, visión borrosa y dificultades para hablar, síntomas que lo llevaron a buscar atención médica de urgencia.
Según el relato del afectado, el episodio ocurrió durante la noche, cuando regresaba a su vivienda después de cumplir con sus actividades laborales, pasar por una peluquería y comprar alimentos. Mientras transitaba por la calle Décima, en inmediaciones del Panóptico, un hombre vestido con chaqueta negra y gorra se le habría acercado y lo habría golpeado en una de sus manos.
Lo que parecía un contacto extraño terminó convirtiéndose en una situación de preocupación. El funcionario aseguró que sintió como si algo le hubiera ingresado al cuerpo y, poco después, empezó a experimentar síntomas que le impedían desenvolverse con normalidad. Incluso habría tenido dificultades para comunicarse por teléfono con su pareja, por lo que buscó ayuda en un establecimiento cercano.
Ante el deterioro de su estado, el hombre acudió al Hospital Federico Lleras Acosta, donde, según contó, le practicaron exámenes y tomaron muestras de sangre. El afectado manifestó que durante la atención surgió la posibilidad de una exposición a escopolamina; sin embargo, indicó que no se logró confirmar qué sustancia habría provocado los síntomas. Las molestias más intensas, según su testimonio, se prolongaron durante aproximadamente tres horas.
El denunciante aseguró que no pudo identificar plenamente al presunto agresor, quien llevaba la gorra baja y parte del rostro cubierto. Ahora pide que se preste atención a la seguridad en este sector del centro de Ibagué y que se esclarezcan las circunstancias de lo ocurrido. Por ahora, no hay confirmación de que se haya utilizado escopolamina ni de que el caso corresponda a un ataque con esa sustancia. La denuncia plantea interrogantes sobre lo sucedido y la necesidad de que las autoridades competentes conozcan el caso y adelanten las verificaciones correspondientes.










