La modalidad delincuencial conocida como “falso servicio” continúa siendo una amenaza latente para el gremio de taxistas en Ibagué. A través de llamadas telefónicas, presuntamente originadas desde centros de reclusión, delincuentes estarían citando a conductores hacia zonas apartadas o con poca cobertura celular para luego intimidarlos y exigirles consignaciones de dinero.
De acuerdo con las denuncias conocidas, el objetivo de los extorsionistas es aislar a la víctima y, bajo presión psicológica, obligarla a realizar transferencias inmediatas, aprovechando el temor y la desinformación.
Aunque las autoridades han intensificado las alertas frente a esta práctica, el delito sigue presentándose, lo que evidencia que las estructuras criminales continúan operando desde la clandestinidad, incluso desde centros penitenciarios.
Expertos en seguridad recomiendan a los conductores verificar siempre la identidad del solicitante, evitar desplazamientos hacia lugares desolados sin confirmación previa y no realizar ningún tipo de pago bajo presión.
La denuncia inmediata es clave para activar las investigaciones y frenar estas redes de extorsión.










