Los anuncios de Indalecio Dangond para proteger al sector genera esperanza, pero también desconfianza entre los productores. Gabriel Márquez advirtió que las promesas sobre créditos baratos, semillas certificadas y control al contrabando deben convertirse en medidas concretas, con presupuesto, decretos y vigilancia.
Los arroceros del Tolima recibieron con expectativa los recientes anuncios del Gobierno Nacional, pero advierten que no basta con hacer compromisos públicos si no existen recursos y decisiones para cumplirlos.
Gabriel Márquez reconoció en La Voz del Pueblo que el ministro de Agricultura. Indalecio Dangond Baquero, abrió un espacio de diálogo con el Consejo Nacional del Arroz, algo que, según señaló, no se había dado anteriormente con el gremio organizado. Sin embargo, insistió en que ahora comienza la verdadera prueba para el Gobierno.
“Una cosa es hablar y otra hacer. Es lo que le cuesta trabajo”, afirmó Márquez, al cuestionar de dónde saldrán los recursos para financiar créditos más baratos, especialmente cuando, según indicó, al Ministerio de Agricultura le dejaron apenas el 0,4 % del presupuesto.
El dirigente también puso sobre la mesa dificultades como la disponibilidad de semillas certificadas, el desorden en la producción arrocera en Casanare y el ingreso de arroz de contrabando, un problema que considera complejo por los intereses comerciales entre países.
Para Márquez, el Gobierno puede comenzar por medidas que no requieren grandes inversiones, como establecer normas para exigir semillas certificadas en los cultivos y en los créditos agrícolas, además de garantizar vigilancia y cumplimiento.
“Si pasa una semana y no pasa nada, pasan dos semanas y no pasa nada, pues ahí es donde se empieza a acabar el aire”, advirtió.










