Un joven de 28 años, oriundo del municipio de Ibagué, murió en combate en la guerra entre Rusia y Ucrania luego de haber sido reclutado mediante engaños con falsas ofertas laborales. Gobernación adelanta repatriación del cuerpo ante la Cancillería.
Un drama que hoy enluta a una familia tolimense encendió las alarmas de las autoridades sobre una peligrosa modalidad de trata de personas que ya estaría tocando a Colombia. Un joven de 28 años, oriundo del municipio de Ibagué, murió en combate en territorio ruso luego de haber sido engañado con supuestas ofertas laborales en el exterior y posteriormente reclutado de manera irregular para participar en la guerra contra Ucrania.
El secretario del Interior del Tolima, Ricardo Suárez, le confirmó a La Voz del Pueblo que desde el mes de diciembre venía advirtiendo sobre esta práctica ilegal que ya había sido detectada en otros países de América Latina. Sin embargo, el caso se materializó en el departamento con este ciudadano que viajó en noviembre a Rusia y permaneció desaparecido durante más de cuatro meses.
“Fue llevado con falsas expectativas de trabajo y terminó siendo utilizado en el conflicto armado sin ningún tipo de experiencia militar. Prácticamente fue usado como señuelo en combate”, señaló el funcionario, quien calificó el hecho como una grave situación de coerción y explotación.
De acuerdo con las autoridades, detrás de este caso operan redes internacionales de trata de personas que utilizan plataformas digitales como TikTok, Facebook e Instagram para captar a sus víctimas, ofreciéndoles empleos en áreas como seguridad, construcción o mantenimiento, con salarios atractivos.
Una vez en el extranjero, relató el funcionario que los ciudadanos son despojados de sus documentos, vendidos entre intermediarios y obligados a firmar contratos que los vinculan directamente con actividades bélicas.
“El modus operandi es claro primero los engañan, los trasladan y luego los obligan a participar en la guerra. Muchos terminan perdiendo la vida en condiciones indignas”, agregó Suárez.
El funcionario también reveló que organismos internacionales de derechos humanos ya habían emitido alertas sobre este fenómeno, que inicialmente se detectó en Asia y Europa, y que ahora comienza a evidenciarse en América Latina, con casos reportados en Cuba y recientemente en Colombia.
Actualmente, la Gobernación del Tolima adelanta gestiones humanitarias ante la Cancillería colombiana para lograr la repatriación del cuerpo del joven, en articulación con el gobierno ruso.
El objetivo es que su familia, que permanece en Ibagué, pueda darle una despedida digna: “Estamos en contacto permanente con su madre, quien atraviesa un profundo dolor. Lo mínimo que podemos hacer es acompañarla y buscar que el cuerpo regrese al país”, indicó el secretario.
Aunque este sería el primer caso confirmado en el Tolima, las autoridades no descartan que existan más situaciones similares sin denunciar. Por ello, hicieron un llamado urgente a la ciudadanía, especialmente a los jóvenes, para que desconfíen de ofertas laborales en el extranjero que circulan en redes sociales sin respaldo legal.











