Aunque las llamas han sido controladas, el municipio enfrenta ahora el reto de evitar que la sequía termine profundizando las pérdidas económicas de las familias que dependen del campo.
Natagaima ha logrado mantener bajo control los incendios forestales, pero enfrenta otra amenaza silenciosa: la falta de agua y alimento para el sector agropecuario. La alcaldesa Astrid Pava Yara reveló que el municipio atendió 58 incendios entre junio y agosto, mientras los efectos del intenso verano ya golpean cultivos y ganadería.
Según la mandataria, las emergencias fueron de baja cobertura y pudieron ser controladas rápidamente gracias al trabajo conjunto de los Bomberos, el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo y la Guardia Indígena Forestal.
“Pasamos de ocho incendios en junio a 22 en julio y alcanzó 28 conflagraciones durante agosto, pero la rápida intervención evitó que las pérdidas de cobertura vegetal fueran mayores”, precisó la alcaldesa.
La preocupación ahora está concentrada en el impacto económico de la temporada seca. La falta de alimento para los animales está afectando a los ganaderos, mientras los cultivos de limón, plátano y flor de Jamaica presentan una reducción en su producción.
“La comida del ganado se está acabando”, advirtió Pava Yara, quien señaló que el municipio está utilizando los recursos disponibles y gestionando ayudas ante la Gobernación y el Gobierno Nacional.
Natagaima es además uno de los territorios con mayor producción ganadera del Tolima, ubicado entre los primeros lugares del departamento, con más de 23.000 cabezas de ganado.











