El sacerdote habló en exclusiva con La Voz del Pueblo y habló sobre la leyenda que hay sobre el llamado ‘Mártir de Armero’, desmintió la misma y contó detalles de la vida del ahora beato Pedro María Ramírez Ramos.
El sacerdote Mario García habló con La Voz del Pueblo y aclaró que no existe fundamento histórico ni religioso para afirmar que el beato Pedro María Ramírez Ramos, conocido como el ‘Mártir de Armero’ haya maldecido el pueblo en 1948 y supuestamente provocó la tragedia de 1985.
Explicó el sacerdote que esa versión carece de sustento y contradice los hechos conocidos sobre la vida y el martirio del sacerdote.

Pedro María Ramírez Ramos.
Recordó que el padre Pedro María se ofreció voluntariamente para asumir la parroquia de Armero, considerada difícil por el ambiente anticlerical de la época. En el momento de su muerte, ocurrida el 10 de abril de 1948 durante los disturbios posteriores al asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, el sacerdote expresó que ofrecía su vida por el pueblo, lo que descarta cualquier idea de maldición.
“¿Cómo se puede pensar que haya maldecido a Armero cuando él precisamente se ofreció al señor obispo de esa época para pastorear la parroquia de Armero que estaba sin sacerdote en ese momento y el señor el señor obispo estaba buscando un sacerdote que asumiera esa parroquia, que era una parroquia muy difícil por el ambiente anticlerical que había y él se ofreció”, contó el padre García.
Enfatizó el sacerdote: “¿Cómo puede pensarse que haya maldecido a Armero cuando en el momento de su martirio, antes de su martirio y en el momento mismo del martirio dijo Yo ofrezco mi vida por armero, le ofrezco a Dios mi vida por armero. Él, al contrario de maldecir a Armero, amaba esa comunidad, a pesar de que era una comunidad tan difícil”.
Añadió: “Él (el Mártir) había cambiado su parroquia del Fresno, donde era párroco, ofreciéndosele al señor arzobispo para tomar la parroquia de Armero, que era difícil encontrar quien la asumiera. De modo que eso no tiene sentido, no se sostiene”.
García mencionó que, si bien el obispo de ese entonces, monseñor Rodríguez (Pedro María Rodríguez Andrade), pronunció palabras críticas hacia el ambiente hostil del municipio, nunca emitió una maldición. Este tema ha sido estudiado y desmentido en biografías documentadas del beato, como las escritas por el padre Silva y un periodista huilense del mismo apellido.
La muerte del Mártir de Armero

Las reliquias del Mártir de Armero.
“En las dos biografías sólidas, bien escritas y documentadas que existen del Mártir de Armero, con ocasión de su beatificación está analizado todo eso y desmentido con argumentos y con datos históricos, de modo que eso no tiene ningún fundamento”, explicó García.
Enfatizó: “Del liberalismo recalcitrante de esa época anticlerical muy fuerte y el ambiente era muy hostil a la iglesia, muy hostil, por eso cuando estalló ese levantamiento del 10 de abril de 1948 después del asesinato de Gaitán que fue el 9 y que estalló esa ese levantamiento en Colombia. El objetivo al que se dirigió todo el odio y toda la violencia fue la Iglesia Católica. En Bogotá quemaron la Nunciatura Apostólica y el Palacio Arzobispal, en muchos pueblos atacaron las iglesias”.
Recordó el sacerdote: “En pueblos como Armero ‘azuzados’ desde la emisora de la Radio Nacional que había sido tomada por la ‘chusma’ en pueblos como Armero, hostiles a la iglesia, pues, se atacó directamente a los sacerdotes, acusándolos de que escondían armas en las casas curales y unas cuántas cosas. Desde el primer momento, la ‘chusma’ en Armero se dirigió contra la iglesia a la que atacaron y destruyeron prácticamente, luego contra la Casa Cural y luego contra el colegio de los hermanos, donde el padre se había refugiado”.
El padre García enfatizó que la muerte del padre Pedro María tuvo características de un auténtico mártir, no solamente porque murió por odio a la iglesia, el ataque a la iglesia y la forma en que murió.
“Cuando él recibió el primer después de muchos insultos y golpes y toda clase de ofensas, el primer machetazo que le dieron en el cuello que casi lo desnuca, él cayó de rodillas y dijo, «Todo por Cristo ofrezco mi vida por al menos.» Y dijo, «Perdónale, Señor.» Y después un varillazo lo desnucó y cayó. Ahí lo acabaron de a patadas y a golpes acabaron con él”.
El sacerdote relató que Pedro María Ramírez nació en La Plata, Huila, en 1899. Inició su formación en el seminario de Garzón y fue ordenado sacerdote en Ibagué en 1931. Ejerció su ministerio en Chaparral, Cunday, Fresno y finalmente en Armero, donde fue asesinado a los 48 años.
Su muerte fue reconocida por la Iglesia como un martirio, pues fue ejecutado por odio a la fe. García recordó que, tras su asesinato, el cuerpo fue trasladado a La Plata, donde reposan sus restos en la iglesia principal de San Sebastián. En el seminario mayor de Ibagué se conserva una reliquia de primer grado del beato.
Por último, el padre García invitó a promover su conocimiento, difundir su biografía y pedir su pronta canonización, destacando su ejemplo de fe y compromiso con las vocaciones sacerdotales.











