Entre lágrimas y con las fotos de sus seres queridos en alto, los familiares de 27 víctimas de falsos positivos en Casanare escucharon al ministro de Defensa pedir perdón por los crímenes cometidos por el Ejército. El acto, ordenado por la JEP, reconoció la responsabilidad del Estado en asesinatos de civiles presentados como guerrilleros durante el conflicto armado.
El pasado 4 de octubre, en la Cámara de Comercio de Yopal, el Ministerio de Defensa y el Ejército Nacional realizaron un acto público de perdón ante los familiares de 27 de las 303 víctimas de ejecuciones extrajudiciales registradas por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en el departamento de Casanare.
Durante la ceremonia, los uniformados ingresaron al auditorio sin armas, portando flores que depositaron frente a las fotografías de las víctimas, en un gesto simbólico que buscó reemplazar la violencia con memoria y reconciliación.
Por cerca de dos horas, los familiares relataron los crímenes cometidos contra sus seres queridos: detenciones arbitrarias, torturas, desapariciones y asesinatos. Wilmer Andrey Betancourt, hijo de una de las víctimas, expresó: “Nunca más volví a correr tras las luciérnagas con él”, y pidió que este perdón no se quede en lo simbólico, sino que los responsables sean despojados de honores y medallas.
Otra víctima, Myriam Álvarez Guerrero, recordó cómo la violencia le arrebató a tres familiares en un mismo día, el 25 de mayo de 2005, quienes fueron presentados falsamente como guerrilleros muertos en combate.
El acto, promovido por la JEP, busca avanzar en el reconocimiento de la verdad y la reparación integral para las familias afectadas por uno de los capítulos más dolorosos del conflicto armado colombiano.











