Cada año, nos enfrentamos al dilema de cómo abordar esta fecha tan significativa en la historia. ¿Deberíamos celebrarla como un hito o simplemente reflexionar sobre su importancia?
El 8 de marzo se conmemora las luchas históricas de las mujeres por la igualdad de derechos. Surgido de las manifestaciones del siglo XX en Europa, este día destaca la búsqueda del derecho al voto, mejores condiciones laborales y la igualdad con los hombres. Aunque usualmente se asocia con mensajes y regalos, algunos colectivos feministas argumentan que debería ser un día de reflexión y activismo, en lugar de una celebración festiva.
Es importante tomarlo como una oportunidad para tomar conciencia sobre la persistente brecha de género y las múltiples formas de violencia que enfrentan las mujeres. Más allá de recordar su origen en las luchas por la igualdad de derechos, este día es una plataforma para visibilizar la inequidad económica, la falta de participación política y las diversas formas de violencia que afectan a las mujeres en el país.
El Día Internacional de la Mujer, celebrado el 8 de marzo por la ONU desde 1975, conmemora la lucha histórica de las mujeres por la igualdad de género y sus derechos. Desde sus raíces en las demandas laborales del siglo XX hasta eventos como el trágico incendio en una fábrica de Nueva York en 1911, este día destaca la importancia de mejorar las condiciones laborales y promover la equidad. A lo largo de los años, ha evolucionado para abogar por la igualdad en todos los ámbitos de la sociedad, honrando el valor y la determinación de las mujeres, mientras subraya la necesidad continua de progreso y acción en la lucha por los derechos femeninos en todo el mundo.











