El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que Washington no permitirá que la relación bilateral con Colombia se vea afectada por diferencias políticas con el presidente Gustavo Petro, al calificar el vínculo entre ambos países como estratégico y superior a cualquier desacuerdo con un mandatario en particular.
Las declaraciones se dieron durante una rueda de prensa desde el Departamento de Estado, en la que Rubio presentó el balance del primer año de política exterior del gobierno de Donald Trump. En español, el jefe de la diplomacia estadounidense fue enfático: “No vamos a permitir que cualquier problema que exista con un individuo vaya a hacer daño a una relación tan importante”, al referirse a los recientes cruces entre Trump y Petro.
Rubio subrayó que la cooperación entre Colombia y Estados Unidos no depende de ideologías, sino de la disposición de los gobiernos a trabajar de manera conjunta. “Esto no se trata de izquierdas o derechas, se trata de tener a alguien que coopere con Estados Unidos”, afirmó, agregando que el mandato del presidente colombiano “termina muy pronto”.
Sobre un eventual diálogo directo entre los presidentes Trump y Petro, el secretario de Estado indicó que el mandatario estadounidense “ha demostrado que habla con cualquiera”, dejando abierta la puerta a un contacto diplomático.
En materia de seguridad, Rubio defendió la ofensiva militar de Estados Unidos contra las rutas del narcotráfico en el Caribe y el Pacífico, señalando que estas operaciones han permitido frenar el tráfico de drogas hacia territorio norteamericano. La estrategia incluye acciones contra lanchas rápidas utilizadas por organizaciones criminales y forma parte, dijo, de una política de seguridad nacional bajo el enfoque “America First”.
Respecto a Venezuela, Rubio calificó como “intolerable” el statu quo con el gobierno de Nicolás Maduro y sostuvo que la situación debe cambiar. Sus declaraciones se producen en medio de una escalada de tensión tras la incautación de un petrolero sancionado frente a las costas venezolanas y nuevas medidas de presión por parte de Washington.
El secretario también minimizó el respaldo de Rusia al régimen venezolano y aseguró que Estados Unidos no teme una escalada diplomática con Moscú en este frente, al señalar que ese país está concentrado en el conflicto con Ucrania.
Finalmente, Rubio reiteró que la política exterior estadounidense buscará utilizar “todos los elementos del poder” para proteger sus intereses, exigir cooperación en seguridad y narcotráfico, y fortalecer alianzas clave en la región, entre ellas la que mantiene históricamente con Colombia.











