La diputada tolimense Yully Porras, del Partido de la U y una de las voces más críticas desde la oposición en la Asamblea Departamental, advirtió sobre un panorama preocupante para el Programa de Alimentación Escolar (PAE) en el Tolima de cara al año 2026. Según la diputada aunque los recursos de la Nación aumentarán de $60.665 millones a $95.719 millones —un incremento del 57,8 %—, el aporte departamental solo subirá de $23.973 millones a $24.740 millones, lo que representa un aumento marginal del 3,2 %, equivalente a 767 millones de pesos.
Porras advirtió que esta brecha “demuestra la falta de una estrategia clara del Gobierno Departamental para garantizar la sostenibilidad y la cobertura universal del PAE, a pesar del compromiso creciente del Gobierno Nacional”.
“Mientras el Gobierno Nacional fortalece su apoyo financiero, el Tolima mantiene una inversión mínima y sin planeación. Así es imposible hablar de una política pública sólida para la alimentación escolar”, enfatizó la diputada.
- Cinco alertas que anticipan una crisis
El informe detalla cinco factores críticos que ponen en riesgo la ejecución eficiente del PAE en 2026:
-Planeación tardía:
La Gobernación del Tolima proyecta adjudicar el contrato del PAE en marzo, lo que impediría iniciar el programa desde el primer día del calendario escolar, incumpliendo la Ley 2167 de 2021.
-Cobertura estancada:
La Secretaría de Educación no presentó una meta concreta ni un año estimado para lograr cobertura universal. En su respuesta oficial, la entidad indicó que la ampliación dependerá de “lineamientos nacionales y disponibilidad presupuestal”.
Aunque se espera atender 834 niños más, el aumento sigue siendo mínimo y no existen cifras actualizadas sobre los estudiantes aún excluidos del programa.
-Reajuste insuficiente del valor por ración:
El valor de la ración alimentaria solo se incrementará según el Índice de Precios al Consumidor (IPC), sin considerar el alza real de los alimentos, el transporte y la logística. Esto podría afectar la calidad nutricional, especialmente en zonas rurales dispersas donde los costos de operación son más altos.
“Hablar de mantener calidad sin aumentar recursos reales es un discurso vacío. Los niños no pueden pagar el precio de la improvisación”, señaló Porras.
-Débil control de calidad y vigilancia sanitaria:
Los pliegos de condiciones para la selección de operadores no incluyen sanciones por incumplimiento en peso, temperatura o entrega de alimentos, ni contemplan controles de laboratorio o vigilancia sanitaria, lo que pone en riesgo la inocuidad y calidad de las raciones entregadas.
-Riesgo de repetición de crisis:
La falta de planeación y la baja ejecución presupuestal podrían repetir lo ocurrido en 2025, cuando más de 80.000 estudiantes del Tolima quedaron sin alimentación durante varios días por retrasos en los procesos contractuales.
“El Tolima no puede vivir otra crisis alimentaria”
La diputada del Partido de la U hizo un llamado a la Gobernación para priorizar a los niños y garantizar que el PAE inicie sin demoras en 2026.
“No podemos permitir que los errores del pasado se repitan. Los niños tolimenses deben ser la prioridad y el programa debe arrancar desde el primer día del calendario escolar”, concluyó.











