Allanaron dos centros clandestinos donde, según las autoridades, procesaban y distribuían droga sintética y estupefacientes a domicilio en diferentes barrios de la ciudad.
Dentro de un apartamento en Piedra Pintada, las autoridades encontraron una escena que parecía laboratorio del microtráfico: más de 130 kilos de droga, cientos de frascos de ketamina, ampolletas de fentanilo y morfina, miles de pastillas sintéticas, prensas hidráulicas, hornos, licuadoras y cartones LCD listos para la venta.
La investigación llevó hasta una segunda vivienda en el barrio La Esperanza, donde capturaron a alias “El Domiciliario”, señalado de repartir la droga en moto por distintos sectores de Ibagué como si fueran pedidos comunes.
Según las autoridades, la estructura llevaba cerca de tres años operando desde inmuebles arrendados y estaría moviendo más de 135 millones de pesos mensuales en el negocio ilegal.
El capturado aceptó cargos y un juez le dictó detención domiciliaria.










