Su familia tuvo que endeudarse para repatriar su cuerpo desde Estados Unidos. Entre donaciones, actividades solidarias y un préstamo, sus seres queridos lograron cumplir el deseo de despedirlo en su tierra.
Hoy, jueves 5 de noviembre, Ibagué se prepara para despedir a Alexander González González, el ibaguereño que perdió la vida en Estados Unidos y cuyo regreso al país se convirtió en una carrera contrarreloj para su familia, que tuvo que acudir a la solidaridad ciudadana y asumir nuevas deudas para poder repatriar sus restos.
Después de días de angustia y gestiones, el cuerpo de Alexander llegó a una funeraria de la capital tolimense hacia las 8:00 de la mañana del miércoles 4 de noviembre. Para sus familiares, tenerlo nuevamente en casa significó un alivio en medio del dolor, luego de enfrentar los elevados costos que implicó trasladarlo desde territorio estadounidense.
Diana González, hermana del fallecido, contó que la familia tuvo que conseguir un préstamo para completar el dinero de la repatriación. Según explicó, no recibieron apoyo económico del Gobierno, aunque sí contaron con asistencia del Consulado de Colombia en San Francisco. Las donaciones y actividades solidarias de ciudadanos también fueron fundamentales para alcanzar el objetivo.
“Gracias a Dios ya a mi hermano lo tenemos aquí para poderlo despedir”, expresó Diana, quien agradeció a todas las personas que se unieron a esta causa. Sin embargo, la lucha económica no ha terminado: los allegados quedaron endeudados y deberán continuar con las actividades de recaudo para responder por los compromisos adquiridos.
Pero el dolor de la familia va más allá de los gastos del traslado. Sus seres queridos también esperan que se esclarezcan las circunstancias en las que Alexander perdió la vida y que su nombre no sea señalado a partir de versiones que, según su hermana, deben ser aclaradas.
La despedida se cumplirá este jueves. El cortejo fúnebre saldrá a las 9:20 de la mañana desde Jardines del Renacer, en el barrio Cádiz. A las 10:00 de la mañana se celebrarán las exequias en la parroquia San Joaquín, del barrio Atolsure, y posteriormente sus restos serán trasladados al cementerio San Bonifacio.










