Una tragedia mantiene en alerta a la comunidad del municipio de Gutiérrez, en Cundinamarca. Una niña de 11 años desapareció luego de ser arrastrada por una repentina creciente del río Blanco, ocurrida el pasado lunes.
Desde entonces, los organismos de socorro trabajan sin descanso para ubicar a la menor. El operativo de búsqueda es liderado por el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Ubaque, con el apoyo de la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres —UAEGRD—, la Policía Nacional y la comunidad del sector.
Las autoridades han desplegado drones para monitorear el cauce del río y ampliar la cobertura en zonas de difícil acceso. Además, campesinos y vecinos del área se han sumado voluntariamente a las labores, recorriendo orillas y quebradas cercanas.
Pese a las fuertes lluvias y al aumento del caudal, la búsqueda no se ha detenido. La UAEGRD informó que se mantiene la comunicación constante con el Sistema Departamental de Gestión del Riesgo, mientras se espera la llegada de buzos especializados de PONALSAR y del Cuerpo de Bomberos de Sopó.











