Ángel Gabriel Mendivelso, integrante de la comunidad indígena y padre de familia, aseguró que la situación se presenta después de las afectaciones ocasionadas por el terremoto y que, pese a las gestiones realizadas ante las autoridades, todavía no encuentran una solución.
Padres de familia de la vereda El Cedro, en Roncesvalles, elevaron una fuerte denuncia por las condiciones en las que estarían recibiendo clases alrededor de 125 estudiantes, incluidos niños de apenas tres años.
Según Ángel Gabriel Mendivelso, los menores fueron ubicados temporalmente en una gallera, una cancha de tejo y una caseta utilizada para cultos religiosos, espacios que, asegura, no serían adecuados para garantizar el desarrollo normal de las jornadas escolares.
La denuncia fue realizada ante los micrófonos de La Voz del Pueblo, donde Mendivelso manifestó su preocupación como padre de familia y vocero de la comunidad.
Explicó que la situación se originó luego de las afectaciones que sufrió Roncesvalles y algunas de sus veredas por el terremoto.
Según su relato: “Mientras se define la intervención de la infraestructura educativa, los estudiantes deben recibir sus clases en espacios alternativos, esto nos genera especial preocupación porque en estos lugares hay circulación de vehículos y motocicletas y, en el caso de la cancha de tejo, se desarrollan actividades diferentes a las académicas”, explicó.
El padre de familia aseguró además que los lunes las clases deben realizarse de manera virtual debido a que en estos espacios se presentan actividades como juegos de tejo y consumo de alcohol, mientras que de martes a viernes los estudiantes regresan a estos lugares para continuar con sus clases.
Mendivelso hizo un llamado a la gobernadora del Tolima, al alcalde de Roncesvalles, al rector de la institución educativa y a las demás autoridades para que visiten directamente la zona y conozcan las condiciones en las que permanecen los menores.










