También se han registrado múltiples accidentes fatales y un incremento de la criminalidad, incluyendo presuntas amenazas que ya son materia de investigación.
Una grave crisis de orden público enfrenta el municipio de Ataco debido al crecimiento descontrolado de la extracción ilegal de oro, fenómeno que ha traído consigo una ola de violencia, accidentalidad y aumento de delitos en la región.
Durante un debate de control político en el Congreso de la República, el secretario General y de Gobierno de Ataco, Henry Alexander Pérez Aldana, reveló en La Voz del Pueblo, que en los últimos 18 meses el municipio ha recibido una población flotante que oscila entre 3.500 y 5.000 personas, provenientes de diferentes zonas del país, con el objetivo de ejercer actividades mineras.
Según el funcionario, este incremento poblacional ha generado un impacto directo en la seguridad: “En lo corrido del año ya llevamos 12 homicidios, y en el último año se han registrado nueve muertes por accidentes asociados a la minería ilegal, además de cinco personas lesionadas”, señaló.
A este panorama se suma el incremento de delitos como la extorsión, el hurto y las lesiones personales, lo que ha puesto en alerta a las autoridades locales y nacionales.
El secretario también confirmó que se han presentado situaciones de amenazas que actualmente son materia de investigación, con el fin de determinar su origen y responsables. Asimismo, advirtió sobre la posible presencia de grupos armados ilegales y estructuras de delincuencia común que estarían aprovechando la situación para obtener beneficios ilícitos.
Las autoridades hicieron un llamado urgente al Gobierno Nacional para fortalecer la intervención institucional y frenar el deterioro de la seguridad en este municipio del sur del Tolima.











