Los presuntos extorsionistas del ELN habrían utilizado una voz similar a la del motociclista y asegurado que lo tenían retenido. Incluso, según la familia, se escucharon aparentes disparos durante la llamada.
Lo que parecía un servicio rutinario terminó en una pesadilla. Juan Martín Ávila, motociclista de Didi, denunció que el viernes 7 de agosto fue enviado hasta el sector de San Antonio, en Ibagué, donde recibió llamadas de hombres que aseguraban pertenecer al ELN.
Según su relato, los sujetos conocían la placa de su motocicleta, su vestimenta y su ubicación. Le ordenaron apagar la moto, bajarse y permanecer en el lugar mientras supuestamente adelantaban un proceso de “carnetización”.
Mientras él permanecía retenido bajo intimidaciones, los delincuentes habrían contactado a su familia y exigido inicialmente $6 millones. La suma fue reducida hasta $400.000, acompañada de amenazas de muerte.
La situación se tornó aún más angustiante cuando, según la familia, los extorsionistas habrían utilizado una voz similar a la del conductor para hacer creer que estaba siendo golpeado. Incluso se habrían escuchado disparos durante la llamada.
Una mujer que pasó por el lugar habría ayudado al motociclista a escapar. Posteriormente logró reunirse con sus familiares en el centro comercial La Estación.
El caso quedó en conocimiento de las autoridades, que deberán establecer quiénes estarían detrás de esta modalidad y si realmente existe alguna relación con un grupo armado o si se trata de delincuentes que utilizan su nombre para sembrar terror y extorsionar.
Un servicio de Didi terminó convertido en una pesadilla: amenazas, extorsión y una familia convencida de que su ser querido estaba a punto de morir.











