A un año y medio de anunciar la ruptura con Israel, el presidente Gustavo Petro ordenó este miércoles la salida inmediata de los diplomáticos israelíes que permanecían en el país. La decisión se produce tras la interceptación de la flota humanitaria Global Sumud por parte de las fuerzas israelíes, en la que viajaban dos ciudadanas colombianas, y marca un nuevo capítulo en la tensión bilateral.
El anuncio fue hecho por el propio mandatario a través de sus redes sociales, donde aseguró que el tratado de libre comercio con Israel quedaba “denunciado de inmediato” y que toda la delegación diplomática de ese país debía abandonar territorio colombiano. La instrucción, dijo Petro, incluye acciones legales contra Israel y un llamado a abogados internacionales para acompañar la estrategia jurídica del Gobierno.
La expulsión se da 18 meses después de que el jefe de Estado, durante el Día del Trabajo de 2024, declarara la ruptura de relaciones diplomáticas con el gobierno de Benjamín Netanyahu, al que acusa de perpetrar un genocidio contra el pueblo palestino en Gaza.
En el último año, el Ejecutivo ya había prohibido las exportaciones de carbón a Israel, una medida criticada por los gremios económicos que reportaron pérdidas por más de USD 447 millones. También había cuestionado públicamente el Tratado de Libre Comercio vigente entre ambas naciones, planteando su terminación.
La oposición reaccionó con dureza. El Centro Democrático anunció que interpondrá una acción popular contra Petro, al considerar que sus decisiones afectan los derechos e intereses de los colombianos. Mientras tanto, sectores afines al Gobierno celebraron la medida como un paso en defensa del pueblo palestino.
El presidente colombiano ha mantenido una postura crítica contra Israel y Estados Unidos, llegando incluso a participar en protestas en Nueva York, lo que escaló tensiones diplomáticas y le costó la cancelación de su visa por parte del Departamento de Estado.











