En el silencio de un pueblo fantasma y bajo un cielo que parece recordar el estruendo de hace cuatro décadas, se encenderán cientos de velas para homenajear a quienes fueron engullidos por el manto mortal de barro y lodo en la noche fatídica del Erupción del Nevado del Ruiz, que sepultó al municipio de Armero el 13 de noviembre de 1985. El acto conmemorativo se llevará a cabo en el antiguo casco urbano de Armero, y se convierte en un momento solemne, lleno de esperanza y de luz sobre la devastación, un acto simbólico que reúne a sobrevivientes, familiares, autoridades y ciudadanos de todo el país.


¿Qué está pasando?
Según lo anunciado por el secretario de Cultura y Turismo del Tolima, Alexander Castro Salcedo, la jornada del 13 de noviembre tendrá un programa cargado de emociones:
- 8:00 a.m.: Misa de apertura.
- 9:00–11:00 a.m.: Actos simbólicos, ofrendas florales y testimonios de supervivientes.
- Sobre las 11:00 a.m.: Misa central oficiada por el Nuncio Apostólico de Colombia.
- La noche cerrará con un gran “velatón” alrededor de las 10:00 p.m., hora en que se registró el caos de lodo y muerte.
Además, se inaugurará la primera etapa del Parque Jardín de la Vida, un espacio de reflexión construido sobre el territorio donde se erigió Armero, que simboliza la transformación del dolor en memoria viva.
El drama detrás del símbolo
Hace 40 años, el volcán despertó y arrasó con todo. Hoy, según el comunicado, la llamada memoria colectiva se convierte en un llamado urgente: no solo a recordar, sino a aprender sobre prevención de riesgos y reconstrucción del tejido social. La velada se espera como una imagen poderosa: miles de pequeñas llamas que marcan la distancia entre la vida que continúa y la muerte que no se olvida.
Para cerrar…
En la noche del 13 de noviembre, cuando las velas comiencen a parpadear, será como si el guión del horror se reescribiera: no ya solo como tragedia, sino como memoria articulada, como advertencia, como homenaje. Y en ese parpadeo colectivo, estará la historia de Armero, la historia de quienes no volvieron y de quienes siguen contando.











