La Policía Metropolitana capturó en flagrancia a una mujer luego de que un funcionario de una notaría detectara inconsistencias en sus huellas dactilares durante un trámite de compraventa.
Una insólita maniobra para hacerse pasar por otra persona terminó al descubierto en una notaría de Ibagué. Una mujer habría intentado adelantar la compraventa de un lote avaluado en aproximadamente $155 millones, pero un detalle en sus manos terminó tumbando el supuesto engaño.
La alerta comenzó cuando un funcionario de la notaría, durante la verificación de identidad, notó algo extraño en las yemas de los dedos de la mujer. La textura no correspondía a una huella normal y la situación levantó sospechas.
El funcionario activó los protocolos y solicitó apoyo de la Policía.
Uniformados de la Estación de Policía Sur llegaron al lugar y encontraron en los dedos de ambas manos un material adherido que, aparentemente, simulaba huellas dactilares.
La mujer presentó una cédula que no correspondería con su verdadera identidad. Al realizar la verificación mediante un dispositivo biométrico, los datos obtenidos no coincidieron con la documentación que estaba utilizando.
La Policía procedió a capturarla en flagrancia por el presunto delito de falsedad personal y la dejó a disposición de las autoridades competentes para su respectivo proceso de judicialización.
Pero la historia tomó otro giro durante la consulta de sus antecedentes: según la Policía, la mujer registra seis anotaciones judiciales por delitos relacionados con falsedad personal, extorsión, falsedad material en documento público y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.











