Son cuatro las comunas que históricamente registran más conflagraciones y el llamado es a no arrojar basuras como vidrios de botellas que hacen las veces de lupa y provocan incendios.
Ibagué se encuentra en el inicio de la temporada seca, lo que ha generado un aumento en los incendios forestales. Esta situación se produce tras la fase de transición entre el periodo de lluvias y el verano, que finalizó en julio, así lo dio a conocer Félix Salgado, director de Gestión del Riesgo de Ibagué.
Según Salgado, la cobertura vegetal ha perdido humedad y se encuentra en condiciones propensas a la combustión. Las comunas que históricamente presentan mayor número de incendios son la 6, 7, 8 y 9, así como los corregimientos de Buenos Aires, El Totumo y Carmen de Bulira. Sin embargo, en un análisis de los últimos cinco años también se identificaron incrementos en partes de las comunas 1, 11 y 12.
.”Ya estamos entrando en la temporada seca, finales de julio, principios de agosto y parte de septiembre. Obviamente, la cobertura vegetal ya ha perdido bastante agua, está deshidratada y se convierte fácilmente en combustión, por eso el número de incendios forestales que hemos visto últimamente”, dijo el Director de Gestión del Riesgo.
Precisó Salgado: “Las zonas más afectadas siempre serán las de la parte de abajo. El número de incendios forestales siempre nos lo ha reportado la comuna 6, 7, 8, 9. Los corregimientos de Buenos Aires, Totumo, eh Carmen de Bulira son los que presentan mayor número de incendios”.
Además, señaló el Director de Gestión del Riesgo que, “irónicamente hicimos un monitoreo en los últimos cinco años y nos encontramos que parte de la comuna 11, parte de la 12 y parte de la una están presentando muchos incendios, no sabemos si se debe a la presencia de bastantes habitantes de calle, pero nos está preocupando ese comportamiento en estas comunas”.
El funcionario señaló que el 99% de los incendios tienen origen humano. Por esta razón, hizo un llamado a la ciudadanía para evitar prácticas como las quemas en cultivos, el encendido de fogatas sin supervisión o el abandono de objetos como botellas de vidrio que puedan generar incendios por efecto lupa.
Salgado advirtió que agosto es el mes más crítico por el aumento en la velocidad del viento, que puede pasar de 6 km/h hasta niveles entre 10 y 18 km/h, lo que facilita la propagación del fuego.
La administración municipal reiteró la necesidad de tomar medidas preventivas y reportar cualquier conato de incendio a las autoridades.











