Alrededor de 500 indígenas de la comunidad Villa Nueva Jurubidá, en zona rural del municipio de Nuquí, Chocó, tuvieron que abandonar sus territorios y desplazarse en embarcaciones para proteger sus vidas, debido a los enfrentamientos entre grupos armados ilegales que se disputan el control de esta zona del departamento.
La situación ha generado preocupación entre las familias indígenas, que se vieron obligadas a salir de sus hogares ante el riesgo de quedar en medio de los combates y las acciones violentas que se registran en el territorio.
De acuerdo con la información conocida, el desplazamiento se realizó en botes, mientras las comunidades buscaban ponerse a salvo frente al escenario de inseguridad que afecta esta región del Pacífico colombiano.
Este nuevo episodio evidencia las consecuencias del conflicto armado sobre los pueblos indígenas, cuyas familias enfrentan la pérdida temporal de sus hogares, la interrupción de sus actividades tradicionales y la incertidumbre sobre las condiciones para regresar a sus territorios.
Ante este panorama, se espera que las autoridades competentes se pronuncien sobre la situación y den a conocer las acciones previstas para garantizar la protección de las comunidades afectadas, así como la asistencia humanitaria que requieren las familias desplazadas.
La atención a esta emergencia resulta fundamental para evitar que la población civil continúe siendo víctima de las disputas entre estructuras armadas ilegales en el departamento del Chocó.










