Quiero hablarle hoy a la gobernadora del Tolima desde el corazón, pero también desde la voz de muchos tolimenses que hemos visto en usted algo que hacía mucho tiempo no veíamos en la política de nuestro departamento: una mujer con carácter, liderazgo, independencia y capacidad de defender al Tolima.
Gobernadora, usted ha sido una mujer guerrera. Ha recorrido el territorio, ha defendido los intereses del departamento dentro y fuera de él y ha mostrado seguridad, presencia y decisión. Y eso hay que reconocerlo.
Y quiero decirle algo más, porque mi respaldo a usted no nació ayer ni nació de una coyuntura política.
Hace cuatro años, en una reunión política en la que estaba presente el expresidente Álvaro Uribe Vélez, se planteó la pregunta de a quién se debía apoyar para la Gobernación del Tolima. Yo levanté la mano y dije con claridad: para mí no se trataba de sacar un gobernador de un partido ni de imponer un candidato de una estructura política. Para mí se trataba de apoyar a Adriana Magaly Matiz.
Desde entonces yo veía en usted una gran líder para el Tolima. Y también fui muy claro: yo no iba a apoyar a Barreto, pero sí iba a apoyar a Adriana Magaly Matiz.
Lo hice porque veía en usted una mujer con carácter, con capacidad y, sobre todo, con la posibilidad de construir un liderazgo propio.
Por eso precisamente hoy quiero decirle algo con respeto y con absoluta franqueza:
No entendemos por qué vuelve a acercarse políticamente a Óscar Barreto.
Usted ya nos había demostrado que podía caminar con independencia. Que podía construir su propio liderazgo. Que podía tomar decisiones sin estar bajo la sombra de un jefe político.
Y eso, gobernadora, fue lo que muchos tolimenses empezamos a admirar de usted.
Por eso preocupa verla nuevamente acercándose a quien representa para muchos sectores del departamento una forma de hacer política que ya genera cansancio y rechazo.
Usted no necesita a Barreto para ser grande.
Por el contrario, creemos que usted tiene hoy la oportunidad de demostrar que puede construir un liderazgo político propio, sin depender de ninguna jefatura.
No vuelva a convertirse en una figura subordinada a ningún dirigente político. No permita que su enorme liderazgo termine reducido a ser una pieza más dentro de un proyecto político ajeno.
Gobernadora, usted tiene algo que ningún acuerdo político puede comprar: credibilidad propia.
Y si algo necesitamos en el Tolima son nuevos liderazgos, nuevas formas de hacer política y personas capaces de pensar primero en el departamento y después en las estructuras políticas.
Por eso muchos quisiéramos verla independiente.
Sin barretismo. Sin jefaturas. Sin sombras.
La queremos viendo crecer su propio liderazgo, el liderazgo de una mujer que puede construir una nueva corriente política en el Tolima.
Un liderazgo que podríamos llamar matizismo: una forma de hacer política alrededor de su nombre, de sus principios y de su manera de gobernar, y no alrededor de los viejos cacicazgos.
Y se lo digo con claridad: quienes hemos visto su trabajo y hemos creído en usted queremos verla caminar con sus propias piernas, tomar sus propias decisiones y construir su propio camino.
Gobernadora, usted ya demostró que puede hacerlo.
Por eso precisamente le digo:
No dé un paso atrás.
No vuelva a ponerse bajo la sombra de Óscar Barreto.
Siga siendo la mujer fuerte, independiente y guerrera que muchos tolimenses empezamos a reconocer y a admirar.
El Tolima necesita liderazgos propios.
Y usted tiene la oportunidad de demostrar que puede construir el suyo por usted misma y para el Tolima.
Columna de Dairo Castilla.










