La mujer asegura que su hijo habría regresado de visitas con lesiones, moretones y otras señales de violencia. También denunció ante las autoridades hechos mucho más graves que, según afirma, el menor le habría contado después de salir de una casa sustituta.
Una madre llegó La Voz del Pueblo en Ibagué con una denuncia que estremece: asegura que su hijo, quien ingresó al sistema de protección del ICBF cuando tenía cinco años, habría sufrido episodios de violencia durante el tiempo que permaneció bajo diferentes medidas de protección.
Según el relato entregado públicamente por Sofía Jiménez, todo comenzó después de que una lesión que requirió cirugía le impidiera hacerse cargo temporalmente de su hijo. La mujer sostiene que dejó al niño al cuidado de su abuela, pero posteriormente este terminó bajo protección del ICBF.
A partir de ese momento, asegura haber recibido versiones contradictorias sobre las circunstancias por las que el menor ingresó al sistema. Durante una de las primeras visitas, según su denuncia, encontró lesiones en la espalda del niño y este le habría manifestado que una cuidadora de una casa sustituta lo golpeaba.
La madre afirma que posteriormente habría encontrado al menor en distintas visitas con moretones y otras lesiones. También sostiene que documentó algunas de ellas y que presentó material ante la Fiscalía.
Pero el testimonio contiene señalamientos todavía más delicados. La mujer asegura que, después de que su hijo salió del entorno de protección, el menor le habría contado hechos de presunta violencia física y abuso sexual que atribuyó a personas vinculadas a una casa sustituta.
Estas acusaciones corresponden al relato de la madre y deberán ser establecidas por las autoridades competentes. La gravedad de los señalamientos exige que sean investigados y contrastados dentro de los procesos correspondientes, garantizando también los derechos de las personas señaladas.
La madre también relató un episodio posterior en el que, según afirma, encontró a su propio hijo siendo presuntamente golpeado por su abuela, situación que habría motivado nuevas actuaciones de las autoridades.
Actualmente, de acuerdo con su testimonio, el niño se encontraría bajo custodia de la Comisaría de Familia de La Pola, mientras ella reclama información sobre su situación y busca recuperar el contacto con él.
“Estoy desesperada, no sé a quién más pedirle ayuda”, manifestó la madre durante la entrevista.
El caso deja sobre la mesa interrogantes sobre las medidas de protección adoptadas, el seguimiento realizado al menor y las actuaciones de las entidades involucradas. La Fiscalía y las autoridades competentes serán las encargadas de establecer qué ocurrió realmente y determinar las responsabilidades a que haya lugar.











