Durante la Feria Internacional del Café en Chaparral, reconoció el profundo impacto de la emergencia y prometió trabajar para que las familias afectadas puedan reconstruir sus vidas.
El Tolima enfrenta una de las etapas más difíciles tras la emergencia generada por los incendios forestales, pero la gobernadora Adriana Magali Matiz aseguró que el departamento no se quedará paralizado frente a las pérdidas.
Durante su intervención en la cuarta Feria Internacional del Café, en Chaparral, la mandataria reconoció que el fuego dejó profundas heridas en el territorio.
Cultivos destruidos, animales afectados, tierras quemadas, pérdida de pastos y viviendas golpeadas hacen parte del panorama que dejó la emergencia.
Matiz calificó las consecuencias como una tragedia ambiental, económica y social y aseguró que la recuperación demandará un esfuerzo enorme.
No obstante, anunció que el siguiente propósito, una vez controlados los incendios, será avanzar en la reconstrucción y acompañamiento de las familias damnificadas.
“Mi compromiso sagrado como gobernadora es que nadie se quede solo frente a las cenizas”, afirmó.
La mandataria resaltó además el acompañamiento que espera recibir del Gobierno Nacional, Colombia y países amigos para impulsar la recuperación del departamento.
En medio de su discurso, Matiz convirtió al café en el símbolo de un Tolima que se resiste a desaparecer bajo las cenizas. Señaló que la tierra, pese a enfrentar soles inclementes y lluvias feroces, tiene la capacidad de volver a producir.
Con un llamado a la unidad, cerró su intervención reivindicando al campesinado, al café de especialidad y al Tolima como un territorio capaz de levantarse después de la adversidad.
“Que viva el campesinado tolimense. Que viva nuestro café de especialidad. Y que viva el Tolima unido, el Tolima libre y el Tolima victorioso”, concluyó.











