A un mes de cumplirse tres años de la intervención del Hospital Regional Alfonso Jaramillo Salazar del Líbano, la agente especial interventora Nelly Belén Arzusa Mendoza confirmó que ya fue entregado a la Superintendencia Nacional de Salud el informe de gestión que servirá para evaluar si la medida continúa o llega a su fin.
La intervención del Hospital Regional Alfonso Jaramillo Salazar del Líbano entra en una etapa decisiva, en octubre se cumplirán tres años desde que la institución quedó bajo esta medida y ahora la Superintendencia Nacional de Salud deberá determinar si existen las condiciones para levantarla.
En entrevista con La Voz del Pueblo, la agente especial interventora Nelly Belén Arzusa Mendoza explicó que ya presentó un informe global de los tres años de gestión, basado en los indicadores establecidos por la Superintendencia.
“El futuro de la intervención pues ya no depende de nosotros”, señaló la funcionaria, al precisar que la decisión corresponde a la Superintendencia Nacional de Salud, con participación de sus referentes técnico-científico, administrativo y financiero y jurídico.
Según Arzusa Mendoza, durante la intervención se recuperaron las unidades de cuidado intensivo adulto, neonatal y pediátrica, se amplió el portafolio de servicios, se fortaleció la dotación biomédica y se construyó una nueva central de esterilización.
Además, el hospital pasó de tener ocho servicios tercerizados a tres, mientras que 186 funcionarios fueron formalizados.
La interventora aseguró también que actualmente el hospital es “financieramente viable” y que existen recursos destinados a una nueva etapa de infraestructura.
“El hospital va a quedar con una remodelación, un reforzamiento estructural, una ampliación y rediseño de servicios y la construcción de un bloque asistencial y administrativo”, explicó.
Ahora la expectativa está puesta en la decisión de la Superintendencia, que deberá determinar si el hospital está listo para recuperar su administración ordinaria o si la intervención debe continuar.










