El secretario de Educación, Andrés Bedoya, indicó que los llamados bloques térmicos buscan evitar la exposición de estudiantes y docentes al sol entre las 11:00 a. m. y las 3:00 p. m.
Desde la Secretaría de Educación del Tolima se mantiene estrategias especiales para garantizar las clases en medio de dos emergencias, una de ellas las altas temperaturas y, dos, los daños ocasionados por el sismo del 10 de agosto.
Según el jefe de cartera Andrés Bedoya, 1.370 estudiantes aún esperan una reubicación definitiva.
“Cuando no ha sido posible, pues tenemos la estrategia de flexibilidad curricular o escuela en casa”, explicó el secretario de Educación, en diálogo con La Voz del Pueblo.
A esto se suma la aplicación de los bloques térmicos, con los que se busca evitar actividades exteriores durante las horas de mayor temperatura.
“Entre las 11 de la mañana y las 3 de la tarde los estudiantes no tengan actividades bajo el sol”, señaló Bedoya.
En algunas sedes, donde no existen espacios cubiertos, las clases pasaron de 55 a 45 minutos para ajustar la jornada y reducir el impacto de la ola de calor.
El funcionario aseguró que no existe hacinamiento en las sedes y que, debido a la reducción de matrícula, el departamento cuenta con espacios para atender las reubicaciones que se requieran.










