El comandante Mario Barajas respondió que, en una emergencia, depender exclusivamente de WhatsApp y radios de comunicación, podría retrasar una reacción que necesita ser inmediata.
La sirena que durante años ha servido para movilizar a los Bomberos Voluntarios del Líbano quedó en el centro de una controversia. Un ciudadano solicitó su desmonte y propuso reemplazarla por radios, telefonía o WhatsApp, pero el comandante Mario Barajas advierte que esas alternativas no siempre funcionan cuando más se necesitan.
El jefe del organismo de socorro explicó que la sirena constituye una herramienta de comunicación inmediata con los voluntarios, quienes no permanecen permanentemente en la estación porque tienen sus propios empleos.
“Utilizamos la sirena para que nuestras unidades atiendan el llamado”, sostuvo Barajas, quien precisó que existen códigos específicos, dos toques para emergencias urbanas y tres para emergencias fuera del casco urbano.
El comandante insistió en que no se trata de generar pánico entre los habitantes, sino de garantizar una respuesta rápida. La preocupación aumenta por las recientes fallas en las comunicaciones que, según relató, se presentaron después del sismo que afectó la región.
Mientras el caso busca una salida concertada, los Bomberos del Líbano continúan enfrentando emergencias en territorio. El organismo reporta unos 25 incendios forestales atendidos durante esta temporada, además de operaciones de apoyo en municipios como Murillo, Villahermosa y Lérida.
La pregunta que queda sobre la mesa es directa: ¿puede una sirena histórica ser reemplazada por WhatsApp cuando cada minuto cuenta para llegar a una emergencia?









