La Fiscalía reveló un giro inesperado en el crimen del empresario y su escolta: el ataque presuntamente estaba dirigido contra otro empresario, pero los sicarios habrían confundido a su objetivo.
Más de seis meses después del asesinato de Gustavo Andrés Aponte Fonnegra, empresario tolimense del sector arrocero, y de su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez, ocurrido el 11 de febrero frente a un gimnasio en el norte de Bogotá, la investigación dio un giro inesperado. Según lo revelado durante una audiencia, Aponte no habría sido el objetivo del ataque: los sicarios presuntamente buscaban a otro empresario.
De acuerdo con la investigación, el supuesto blanco era Olimpo Antonio Oliver Peñaranda, empresario relacionado con los sectores del oro y la minería. Los investigadores establecieron que un grupo de presuntos implicados habría realizado seguimientos y vigilancias para ubicarlo. Sin embargo, al momento de ejecutar el plan, presuntamente confundieron a Aponte con el hombre que buscaban y terminaron disparando contra el empresario tolimense y su escolta.
El caso tomó fuerza tras la captura de Leonel Enrique Llanos Paternina, alias ‘Tony’, señalado como uno de los presuntos participantes del plan. Durante la audiencia, la Fiscalía reveló que los involucrados se habrían comunicado a través de un grupo de WhatsApp denominado ‘Los Gladiadores’, en el que aparecerían varios sujetos identificados con diferentes alias y quienes presuntamente habrían participado en las labores de seguimiento.
Ahora la investigación busca responder la pregunta que mantiene en vilo el caso: ¿quién ordenó el ataque y por qué Gustavo Aponte terminó siendo asesinado por error? La Fiscalía avanza en la identificación de los demás involucrados y en establecer quién estaba detrás del plan contra el empresario que habría sido el verdadero objetivo.










