La representante a la Cámara exigió una intervención más fuerte del Gobierno Nacional ante el aumento de hechos violentos en el sur del Tolima y afirmó que la respuesta debe combinar seguridad, inversión social y apoyo al desarrollo económico de los municipios.
La representante a la Cámara, Delcy Isaza, manifestó su rechazo por los recientes hechos violentos reportados en municipios como Rioblanco, Ataco y Planadas, donde se han conocido acciones relacionadas con drones.
A esta situación se sumó la quema de un bus de la empresa Cointrasur, hecho que, según la información mencionada por la congresista, estaría presuntamente vinculado con exigencias extorsivas.
Para Isaza, la situación exige una respuesta urgente del Gobierno Nacional y aseguró que la seguridad no puede depender únicamente de las autoridades departamentales y pidió un respaldo decidido a las acciones que se desarrollan desde la Gobernación del Tolima.
“Espero que el Gobierno Nacional respalde las acciones para que logremos mitigar, disminuir y ojalá acabar con esta guerra sin sentido”, expresó en diálogo con La Voz del Pueblo.
La congresista destacó la necesidad de fortalecer la presencia institucional con pie de fuerza, pero insistió en que la seguridad debe estar acompañada de inversión social. Su propuesta apunta a crear mejores oportunidades para los jóvenes, respaldar la producción agropecuaria y fortalecer el emprendimiento en los territorios más afectados por la violencia.
Isaza también volvió a poner sobre la mesa el problema de la minería ilegal, al considerar que esta actividad contribuye a fortalecer dinámicas criminales en la región: “Esta guerra no siembra esperanza ni progreso; por el contrario, nos roba los sueños”, concluyó.









