La mandataria de los ibaguereños aseguró que los cuestionamientos por su presencia en redes sociales no la afectaron personalmente, pero sí tuvieron impacto en su hija y sus padres.
La alcaldesa de Ibagué, Johana Aranda, afirmó que las críticas recibidas por su presencia en redes sociales afectaron principalmente a su familia y señaló que esa situación llevó a su administración a transformar la forma de comunicarse con la ciudadanía.
Al ser consultada sobre si las críticas por ser llamada “tiktoker” la llegaron a afectar, la mandataria respondió que el impacto fue mayor para las personas de su entorno.
“Con la verdad, no. Yo soy una mujer fuerte. Afectaba mucho a mi hija. Mi hija es joven como ustedes, a mi madre, a mi padre. En momentos difíciles, cuando las críticas son tan llenas de odio, tan llenas de deshonra, lógico que de una u otra manera afectan”, manifestó.
Aranda indicó que entiende que el ejercicio de un cargo público implica recibir tanto respaldo como cuestionamientos.
“Siempre he sido una mujer muy consciente de que en lo público vamos a tener personas que aplauden lo que hacemos y otras que lo critican. Otras utilizan esa crítica para destruir y desprestigiar. Es lo normal de este ejercicio”, afirmó.
La alcaldesa agregó que esa experiencia llevó a su administración a replantear la estrategia de comunicación con los ciudadanos.
“Esto nos sirvió también para madurar, para transformar la manera de comunicarnos y creo que es lo que hoy le estamos mostrando también a los ciudadanos”, concluyó.











