Camilo Valencia aseguró que el gobierno de Gustavo Petro incumplió el compromiso de sacar adelante la doble calzada entre Ibagué y Cajamarca, una obra que calificó como estratégica para la competitividad del país. Ahora espera que el presidente electo, Abelardo de La Espriella, priorice el proyecto y convierta al Tolima en un eje logístico nacional.
El alcalde de Cajamarca, Camilo Valencia, cuestionó los incumplimientos del gobierno de Gustavo Petro frente a la construcción de la doble calzada Ibagué-Cajamarca y aseguró que el presidente electo, Abelardo de La Espriella, tiene la oportunidad de convertir esta obra en una prioridad para la competitividad del Tolima y del país.
El mandatario de Cajamarca aseguró que la jornada electoral dejó un claro mensaje de respaldo al nuevo gobierno y reiteró que una de las principales necesidades del departamento es culminar la doble calzada entre Ibagué y Cajamarca, considerada uno de los corredores logísticos más importantes de Colombia.
Valencia recordó que cerca del 60 % y 70 % de la carga pesada del país transita por este tramo, que continúa siendo un cuello de botella para la movilidad nacional.
“Es imposible que a estas alturas no se haya concluido esta obra. No solamente está en juego la movilidad del país, sino la oportunidad de convertir al Tolima en un gran centro logístico”, afirmó.
El alcalde criticó que, pese a que el gobierno del presidente Gustavo Petro anunció al inicio de su mandato que impulsaría el proyecto, finalmente decidió no priorizarlo.
“El argumento fue que esta era la vía de los ricos. Ese fue un argumento muy pobre porque nunca se entendió que esta infraestructura es clave para la logística y la competitividad del país”, sostuvo.
Según explicó, los retrasos permanentes en este corredor generan millonarias pérdidas para el sector transportador. Indicó que un vehículo de carga puede perder alrededor de 1,5 millones de pesos por cada hora de retraso, sin contar los cierres ocasionados por accidentes o emergencias en la vía.
Valencia también recordó que el proyecto comenzó en 2015 con una inversión cercana a 1,2 billones de pesos, pero hoy únicamente existen algunos viaductos construidos, mientras la doble calzada continúa inconclusa.
“Tenemos un concesionario administrando la vía, un peaje funcionando, pero la obra nunca apareció. Hoy no existen recursos para terminarla”, señaló.
Frente al nuevo panorama político, el alcalde expresó su expectativa de que el presidente electo Abelardo de La Espriella gobierne desde las regiones, instale una mesa de trabajo con el Tolima y priorice la reactivación del proyecto.











