El exministro Alberto Santofimio Botero rechazó también las especulaciones alrededor de la salida de Óscar Barreto del Senado de la República. Señaló que la carta de renuncia expone una delicada situación de salud y pidió no convertir una decisión personal y médica en un debate político.
Las recientes decisiones y controversias que rodean al presidente Gustavo Petro provocaron una fuerte reacción del exministro y excongresista Alberto Santofimio Botero, quien aseguró que Colombia atraviesa un preocupante momento de deterioro institucional y advirtió sobre lo que calificó como una “dictadura judicial”.
En diálogo con La Voz del Pueblo, Santofimio criticó duramente las actuaciones que buscan afectar al jefe de Estado a pocos días de una decisión electoral trascendental para el país.
Según afirmó, se están promoviendo interpretaciones jurídicas que desconocen principios constitucionales y alteran las reglas del juego democrático.
“El espectáculo que estamos viendo no tiene asidero constitucional ni legal. No se puede pretender que una sola persona tome decisiones de semejante magnitud pasando por encima de la institucionalidad, de la Constitución y de los procedimientos establecidos”, sostuvo.
El exministro también cuestionó la actuación de algunos sectores políticos y judiciales, señalando que existe una peligrosa tendencia a utilizar las instituciones para librar disputas partidistas. Incluso aseguró que Colombia pasó de enfrentar una supuesta concentración de poder en el Ejecutivo a vivir una “dictadura de jueces y miembros de comisiones”.
Frente a la posibilidad de que las controversias políticas continúen escalando, Santofimio insistió en que cualquier debate sobre el futuro del Gobierno debe resolverse dentro de los canales democráticos y respetando las normas constitucionales.
Finalmente, al ser consultado sobre la renuncia de Óscar Barreto al Senado de la República, pidió respeto por la situación personal del dirigente conservador y rechazó las interpretaciones políticas que han surgido alrededor de su decisión.
“Él mencionó que se trata de un tema médico y eso es delicado, debe respetarse no puede convertirse una decisión personal y médica en un debate político. Pido respeto”, concluyó Botero.









