Por ahora el máximo dirigente del ´Barretismo´, cercanos a él y el Partido Conservador Colombiano, se han pronunciado sobre esta decisión que genera tensión en el Departamento.
La política tolimense comenzó a moverse antes de tiempo. En las últimas horas se conoció que Óscar Barreto Quiroga presentó su renuncia a la curul que ocupaba en el Senado de la República, una decisión que estaría relacionada con una eventual candidatura a la Gobernación del Tolima.
La información, conocida por La Voz del Pueblo, ha generado toda clase de reacciones y especulaciones en los diferentes sectores políticos del departamento, especialmente porque se trata del principal líder del “Barretismo”, una de las estructuras políticas más fuertes y organizadas del Tolima durante las últimas dos décadas.
De confirmarse su aspiración, Barreto buscaría regresar al Palacio del Mango para un nuevo periodo al frente del Gobierno Departamental, consolidando así una trayectoria política que ya lo llevó en dos oportunidades a la Gobernación y que le ha permitido mantener una importante influencia en los escenarios de poder regional.
Su liderazgo ha sido determinante en la elección de congresistas, diputados, alcaldes y concejales, además de mantener una amplia presencia dentro del Partido Conservador Colombiano. Sin embargo, también ha enfrentado una férrea oposición que en varias ocasiones ha intentado poner fin a su predominio político en el departamento.
La decisión cobra especial relevancia porque ocurre en medio de un ambiente de reacomodamiento político y cuando comienzan a surgir nombres interesados en suceder a la actual gobernadora Adriana Magali Matiz. Entre ellos figura Fernando Borja, exsecretario de Agricultura del Tolima y antiguo integrante del círculo político barretista, quien ha expresado su intención de aspirar al primer cargo del departamento. Asimismo, se podría desvirtuar su aparente apoyo a Geovany Molina, Ricardo Orozco, entre otros.
Analistas políticos consideran que el eventual regreso de Barreto a la contienda regional modificaría por completo el panorama electoral, obligando a varios sectores a replantear estrategias y alianzas de cara a los próximos comicios.
A pesar de los problemas de salud que ha enfrentado en los últimos meses, el hoy, exsenador, ha mantenido una activa participación en la vida pública y política del Tolima. Para sus seguidores, su posible candidatura representa la continuidad de un proyecto político consolidado; para sus contradictores, el inicio de una nueva disputa por el control político del departamento.
Por ahora, ni Barreto Quiroga ni la dirigencia del Partido Conservador se han pronunciado oficialmente sobre los motivos de la renuncia o sobre una eventual aspiración a la Gobernación. Sin embargo, la noticia ya comenzó a mover las fichas del ajedrez político tolimense.










