Durante una audiencia pública de rendición de cuentas, el ministro Guillermo Alfonso Jaramillo lanzó fuertes declaraciones políticas y defendió cambios en el manejo de los recursos de salud. El funcionario insistió en acabar con la intermediación de las EPS y pidió que los dineros lleguen directamente a los municipios.
Durante su visita al municipio de Coyaima para cumplir una audiencia pública de rendición de cuentas, el ministro Guillermo Alfonso Jaramillo protagonizó un encendido discurso que mezcló un fuerte llamado político con duras críticas al sistema de salud en Colombia.
“El perro y el gato tienen que salir a votar el próximo 31 de mayo”, expresó el funcionario ante los asistentes, en una frase que rápidamente generó reacciones por el tono utilizado durante el encuentro comunitario.
En su intervención, Jaramillo insistió en que los recursos de la salud no deben seguir en manos de las EPS y defendió que el dinero llegue directamente a los municipios y centros médicos. Según explicó, el objetivo es garantizar que los pacientes reciban medicamentos de manera inmediata, sin trámites ni demoras.
El ministro cuestionó que muchas personas salgan de las consultas médicas únicamente con fórmulas en papel y sin acceso real a los tratamientos. “Con el papel no se va a aliviar”, afirmó al referirse a la necesidad de mantener abastecidos los puestos de salud rurales con medicamentos básicos como acetaminofén, ibuprofeno, antihipertensivos y tratamientos para la diabetes.
En la jornada también habló sobre la importancia de recuperar la medicina ancestral y fortalecer el trabajo con las comunidades indígenas. Incluso planteó la necesidad de contratar médicos ancestrales y recuperar prácticas culturales que, según dijo, se han perdido con el paso de los años.











