La directora de Ambiente y Gestión del Riesgo del Tolima, Andrea Mayorquín, lanzó una preocupante radiografía sobre la situación bomberil, reveló que hasta los jóvenes no quieren participar en las convocatorias.
La situación de los cuerpos de bomberos en el Tolima empieza a generar preocupación en las autoridades departamentales. Aunque actualmente existen 45 cuerpos bomberiles activos en el departamento, todavía hay municipios como Santa Isabel y Piedras que no cuentan con este servicio fundamental para atender emergencias.
Así lo dio a conocer Andrea Mayorquín, directora de Ambiente y Gestión del Riesgo del Tolima, quien advirtió además que seis personerías jurídicas de cuerpos de bomberos se encuentran inactivas y que, hasta el último Consejo Departamental de Gestión del Riesgo realizado el pasado 12 de abril, ocho municipios no tenían convenio vigente para la operación bomberil.
La funcionaria explicó que uno de los principales problemas radica en las tensiones entre algunos alcaldes y comandantes de bomberos, situación que termina afectando la activación de protocolos de emergencia ante la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo.
“Para activar cualquier protocolo ante la Nación, el documento debe ir firmado tanto por el alcalde como por el comandante de bomberos. Si falta una de las dos firmas, simplemente no se puede activar la respuesta”, indicó Mayorquín.
Frente a la polémica situación del cuerpo de bomberos de Villarrica, que podría perder su personería jurídica, la directora señaló que el caso todavía se encuentra en revisión jurídica por parte de la Dirección Nacional de Bomberos y que la Gobernación está mediando para evitar afectaciones en la prestación del servicio.
“Es muy importante tener un cuerpo de bomberos en cada municipio. Nosotros estamos haciendo labores de conciliación, pero hay requisitos legales que deben cumplirse”, afirmó.
Uno de los mayores retos, según la funcionaria, es la falta de voluntarios. Actualmente, algunos municipios apenas cuentan con dos o tres bomberos activos, pese a que la norma exige un mínimo de diez integrantes para mantener la personería jurídica.
“Los jóvenes ya no quieren ser voluntarios. Eso está escaseando en el departamento y tiende a desaparecer”, alertó Mayorquín.
Ante este panorama, la Gobernación del Tolima comenzó a fortalecer procesos de capacitación comunitaria con juntas de acción comunal e integrantes de comunidades indígenas, buscando que más ciudadanos tengan conocimientos básicos para reaccionar ante incendios y emergencias mientras se fortalece el sistema bomberil del departamento.











