Héctor Muñoz alertó que el desvío de cauces y la destrucción de ecosistemas podrían poner en riesgo la producción agrícola, el abastecimiento de agua y la seguridad de varias comunidades.
La preocupación por el impacto de la minería ilegal en el sur del Tolima sigue creciendo. El alcalde de Ataco, Héctor Muñoz, lanzó una fuerte advertencia sobre las afectaciones ambientales que estaría dejando la extracción ilícita de minerales en importantes fuentes hídricas del municipio.
Según el mandatario, ríos como el Saldaña, el Atá y la quebrada Poli ya presentan daños que podrían traer consecuencias irreversibles para las futuras generaciones, especialmente en materia de abastecimiento de agua, producción agrícola y estabilidad ambiental.
“Creo que el daño ambiental que estamos generando en nuestros ríos y fuentes hídricas es muy difícil. El agua es lo más importante y todo el tema de nuestra flora también se está viendo afectado”, afirmó Muñoz.
El alcalde insistió en que el impacto no solo se verá en el presente, sino que podría convertirse en una grave problemática a futuro si no se toman medidas urgentes para frenar la explotación ilegal en la región.
“Sin agua prácticamente no hay vida, no hay forma de ingreso ni de trabajo. Si estas fuentes se secan a futuro, no vamos a tener la posibilidad de vivir en el territorio”, advirtió.
Uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades es el desvío de cauces que, según explicó el mandatario, ya se estaría registrando en diferentes sectores por cuenta de las intervenciones ilegales sobre los ríos.
Muñoz alertó que esta situación podría incluso poner en riesgo a comunidades ribereñas y a la cabecera municipal, debido a posibles cambios en el comportamiento natural de las fuentes hídricas.
Además, reveló que las últimas cifras reportadas evidencian que más de 200 hectáreas han resultado afectadas por actividades relacionadas con minería ilegal en la zona.











