El jurista Miguel Ávila comparó el caso con escándalos financieros como DMG e Interbolsa y confirmó que este jueves será presentada la denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación.
Una de las empresas salpicadas en el escándalo por la presunta estafa masiva a caficultores rompió el silencio. El abogado Miguel Andrés Ávila Robayo aseguró en entrevista con La Voz del Pueblo que Camilo Andrés Cupitre Aldana habría utilizado el nombre de Tribox Colombia para generar confianza y ejecutar negocios que hoy dejan pérdidas millonarias en varias regiones del país.
Según el jurista, la situación podría convertirse en uno de los mayores fraudes registrados recientemente en el sector cafetero colombiano, afectando asociaciones y productores del Tolima, Huila, Cauca e incluso de la Sierra Nevada de Santa Marta.
“Estamos hablando de una posible estafa masiva y también de un abuso de confianza”, afirmó Ávila Robayo, quien confirmó que este jueves serán interpuestas las respectivas denuncias ante la Fiscalía General de la Nación.
El abogado explicó que Tribox Colombia es una empresa dedicada únicamente a prestar servicios de trilla y exportación de café y aclaró que Cupitre nunca hizo parte de la compañía.
“Él no era socio, ni trabajador, ni representante de Tribox. Era un cliente más que llegó como cualquier empresario del sector cafetero”, sostuvo.
De acuerdo con el relato entregado por la firma, Cupitre Aldana habría llegado hace aproximadamente seis meses a la trilladora, presentándose como propietario de café que necesitaba procesar para exportación. Tras pasar los filtros de verificación y realizar operaciones normales, comenzó a generar confianza tanto en la empresa como en asociaciones cafeteras.
Según el abogado, el presunto modus operandi consistía en ofrecer pagos muy por encima del valor real del mercado cafetero para atraer productores y asociaciones.
“Esto se parece mucho a las pirámides como DMG o Interbolsa. Ofrecía ganancias superiores a las normales del mercado y así lograba convencer a las víctimas”, señaló.
Ávila Robayo indicó que las alarmas se encendieron hace apenas una semana, cuando empezaron a recibir llamadas de asociaciones que reclamaban por cargas de café desaparecidas y por millonarios pagos incumplidos.
“Cuando comenzamos a investigar, encontramos que muchas asociaciones entregaban el café directamente a nombre de Camilo Cupitre y él era quien hacía los retiros del producto”, explicó.
El jurista reveló además que las pérdidas podrían superar ampliamente los $10 mil millones de pesos y no descartó que detrás de las operaciones existan estructuras más complejas o personas adicionales involucradas.
“Tenemos información delicada que ya será materia de investigación por parte de la Fiscalía y los organismos judiciales”, afirmó.
Finalmente, el abogado hizo un llamado a otras posibles víctimas para que denuncien y se unan a las acciones legales que serán radicadas por la empresa: “Queremos que esto se esclarezca y que caiga todo el peso de la ley sobre quienes hayan participado en este caso que hoy golpea gravemente la confianza del sector cafetero colombiano”, concluyó.











