La alcaldesa Beatriz Valencia precisó que no tener todos los dineros se podría impactar negativamente la permanencia de los estudiantes en las aulas. Padres deben asumir los cortos.
La crisis del transporte escolar vuelve a golpear al municipio del Líbano. Aunque la Administración Municipal inició la prestación del servicio hace cerca de mes y medio, la falta de recursos suficientes impide garantizar la cobertura completa durante el año lectivo.
Según explicó la alcaldesa Beatriz Valencia, el costo diario del servicio asciende a cerca de 15 millones de pesos, una cifra que desborda la capacidad financiera del municipio, incluso sumando los aportes del gobierno departamental.
“Lo que tenemos de recursos propios más lo que nos envía el gobierno departamental no es suficiente. Hay días en los que el servicio no se puede cubrir y le corresponde a cada uno de los papitos solucionarlo de manera individual”, afirmó la mandataria en La Voz del Pueblo.
La situación se agrava al considerar que, en años anteriores, tanto la Gobernación como el municipio han aportado alrededor de 450 millones de pesos cada uno, recursos que, según Valencia, no logran cubrir todos los días del calendario escolar.
“Debemos reconocer que no nos alcanza para tener la totalidad de los días lectivos; casi una tercera parte del año queda sin cubrir”, agregó.
Pese a las dificultades, la Administración Municipal aseguró que hará lo posible por garantizar la mayor cantidad de jornadas con transporte, mientras se concretan los giros prometidos por la Gobernación para el segundo semestre.
Entretanto, crece la preocupación por el impacto que esta situación podría tener en la permanencia escolar, especialmente en zonas rurales, donde el acceso a las instituciones educativas depende en gran medida de este servicio.
“Trabajamos para evitar la deserción escolar y garantizar que nuestros niños y jóvenes puedan asistir a clases, pero los recursos siguen siendo insuficientes”, concluyó la alcaldesa.











