Un sujeto fue sorprendido forzando un local y terminó rodeado por la comunidad, mientras su cómplice huyó y lo dejó botado.
Un sujeto que intentaba meterse a robar a un almacén en la calle 44 con avenida Guabinal terminó viviendo su peor noche cuando la comunidad lo sorprendió en plena jugada.
El hombre, que estaba forzando la puerta con un destornillador, no alcanzó ni a reaccionar cuando varios vecinos salieron tras escuchar los ruidos. Lo que vino después fue puro desorden: gritos, persecución y la famosa “paloterapia”.
En medio del caos, el ladrón trató de escapar, pero el susto fue tal que dejó tirado hasta el celular. Cada intento de huida terminaba en más correteo por parte de la gente que no lo quería dejar ir.
Y como si la historia no fuera suficiente, su supuesto cómplice —que lo esperaba en un carro rojo— aplicó la vieja confiable: vio el problema y huyó sin pensarlo dos veces, dejándolo solo frente a la furia de la comunidad.
Habitantes del sector aseguran que no sería la primera vez que estos sujetos rondan la zona con la misma modalidad de robo.
Esta vez, el plan les salió al revés: uno terminó apaleado y expuesto ante todos, mientras el otro desapareció sin dejar rastro, abandonando a su compañero en pleno escándalo.










