El fantasma del sicariato sacude a la segunda del Tolima. Wilson Gutiérrez Montaña confirmó que existen estructuras delincuenciales identificadas lvinculadas a homicidios, algunas con conexiones desde otras regiones del país.
La situación de seguridad en El Espinal sigue encendiendo las alarmas. Aunque las investigaciones avanzan bajo estricta reserva, el alcalde Wilson Gutiérrez Montaña reveló en diálogo con La Voz del Pueblo, que las autoridades ya tienen identificados sectores críticos y bandas delincuenciales relacionadas con el sicariato.
El mandatario fue enfático en señalar que este fenómeno no sería aislado. Según información que manejan los organismos de inteligencia, estas estructuras podrían operar bajo esquemas organizados, similares a las denominadas “oficinas de sicarios”, que no solo tendrían presencia en el municipio, sino también vínculos con redes provenientes de otras regiones.
Una de las hipótesis más delicadas apunta a que algunos de los sicarios estarían llegando desde el departamento de Antioquia, en medio de disputas por el control del narcotráfico en la zona.
“Nos preocupa profundamente el sicariato. Es el delito que más miedo está generando en la ciudadanía”, aseguró el alcalde, quien reiteró que se viene trabajando de manera articulada con la Policía, el Ejército y la Gobernación del Tolima para enfrentar esta problemática.
El mandatario también explicó que, aunque delitos como el hurto y la violencia intrafamiliar siguen siendo relevantes en las estadísticas, el sicariato se ha convertido en el principal factor de zozobra para los habitantes.
Frente a este panorama, la administración municipal hizo un llamado a la ciudadanía para colaborar con información que permita avanzar en las investigaciones y esclarecer los hechos.
Mientras tanto, las autoridades continúan fortaleciendo las labores de inteligencia y seguimiento, en un esfuerzo por desmantelar estas estructuras criminales y devolver la tranquilidad a El Espinal.











