Lo sacaron de su hogar con mentiras y lo convirtieron en combatiente. El menor fue recuperado por el Ejército cuando ya hacía parte de una estructura ilegal.
Un adolescente de apenas 15 años, arrancado de su tierra en el Cauca con engaños y amenazas, fue recuperado en medio de operaciones militares en zona rural de Chaparral, sur del Tolima. El menor había caído en manos de las disidencias al mando de alias “Iván Mordisco”, donde ya lo tenían metido como combatiente raso en sus filas ilegales.
Según se conoció, el joven llevaba pocos meses en este infierno, obligado a empuñar armas en una guerra que no era suya. Su historia es otra muestra cruda de cómo estos grupos reclutan menores sin piedad, arrebatándoles su infancia para convertirlos en piezas de guerra.
La intervención de tropas del Ejército permitió sacarlo de ese mundo violento y ponerlo a salvo. Ahora quedó bajo protección de las autoridades competentes, mientras se busca restablecer sus derechos y alejarlo definitivamente de las balas.
Este caso vuelve a encender las alarmas: el reclutamiento de menores sigue siendo una práctica cruel que no se detiene. Niños y adolescentes están siendo engañados, presionados y utilizados como carne de cañón.











