La preocupación se concentra en los próximos ciclos productivos, cuando el maíz entre en fases críticas de necesidad hídrica en la temporada del “Superniño”.
El municipio de Valle de San Juan enfrenta un panorama cada vez más complejo para sus agricultores de maíz, en medio de la irregularidad climática, la ola de calor y precios de venta por debajo de los costos de producción, una combinación que estaría acercando al sector a una posible crisis alimentaria rural.
El alcalde Jhon Anderson Bonilla advirtió que, aunque actualmente algunos cultivos han logrado mantenerse gracias a lluvias oportunas, la preocupación se concentra en los próximos ciclos productivos, cuando el maíz entre en fases críticas de necesidad hídrica.
“La preocupación va a ser cuando el maíz vuelva a necesitar agua y no llegue. Los agricultores deben estar preparados porque no tenemos distritos de riego que puedan mitigar este impacto”, señaló el mandatario en diálogo con La Voz del Pueblo.
Bonilla explicó a esta redacción, que la variabilidad del clima ha desordenado por completo los ciclos agrícolas, afectando incluso las fechas tradicionales de siembra, que hoy ya no responden a patrones estables. Según indicó, esta incertidumbre dificulta la planificación y aumenta la vulnerabilidad del campo.
A este panorama se suma una crisis económica para los productores. El alcalde alertó que el precio de la carga de maíz se encuentra por debajo del punto de equilibrio, lo que estaría generando pérdidas directas para los campesinos.
“Les están pagando entre 140 y 145 mil pesos por carga, cuando el punto de equilibrio está entre 175 y 180 mil. Están prácticamente trabajando a pérdida”, advirtió. Además, señaló que el almacenamiento del producto también representa un problema adicional, ya que el maíz no puede conservarse por largos periodos, lo que obliga a los productores a vender en condiciones desfavorables.











