A casi un año del crimen en Ibagué, Ismael Ríos recuerda a su hermano como el eje de la familia, mientras la condena de 40 años no logra llenar su ausencia.
Familiares, amigos y comunidad recuerdan a José Luis Ríos, vigilante asesinado en un colegio del sector Los Arrayanes, en Ibagué, en un hecho que dejó huella en la ciudad.
Su hermano, Ismael Ríos, habló sobre lo que ha significado este tiempo para la familia y la manera en que han enfrentado la ausencia.
Recordó a José Luis como una persona cercana, con sentido del humor y con una forma de relacionarse que lo hacía especial dentro y fuera de su hogar.
“Uno se acostumbra a la ausencia, pero no olvida”, expresó, al referirse al proceso que han vivido tras su muerte.
José Luis había culminado su formación académica y tenía proyectos personales que no alcanzó a desarrollar.
Su familia recuerda detalles cotidianos que hoy permanecen intactos, como sus pertenencias y planes que quedaron pendientes.
El caso tuvo una respuesta judicial que concluyó con una condena de 40 años de prisión contra el responsable, tras un proceso que se llevó hasta juicio. Para la familia, esto representa un avance en medio del dolor.
También destacaron el apoyo recibido por parte de la comunidad, cuyas alertas y testimonios permitieron avanzar en la investigación y evitar que el caso quedara sin resolver.
Hoy, su nombre sigue presente entre quienes lo conocieron. Su historia es recordada como un llamado a no guardar silencio y a acompañar a las familias que atraviesan situaciones similares.










