La estrategia busca fortalecer a los tenderos de Ibagué con capacitación, tecnología, mejores conexiones comerciales y promoción del licor legal, en una alianza que protege el empleo local y dinamiza la economía popular.
Las tiendas de barrio de Ibagué siguen ganando aliados. Esta vez, la Fábrica de Licores del Tolima, en representación de la Gobernación del Tolima, se integró a la estrategia “Conéctate Tender”, un programa que busca fortalecer a los tenderos como actores esenciales de la economía popular y social del municipio.
La iniciativa, impulsada por la Cámara de Comercio de Ibagué en articulación con la Alcaldía, permitirá que los comerciantes accedan a un acompañamiento integral que incluye capacitaciones, formación empresarial, herramientas tecnológicas y conexión directa con las marcas, mejorando así su competitividad y sus ingresos.
La participación de la Fábrica de Licores será clave, no solo con su portafolio insignia, Aguardiente Tapa Roja y Aguardiente Rosado del Tolima, sino también con el respaldo a la premiación y al fortalecimiento visual de los establecimientos mediante letreros luminosos y mejoramiento de fachadas.
Desde la gerencia se insistió en que este apoyo representa una apuesta por la reactivación económica y social de Ibagué, entendiendo que detrás de cada tienda de barrio hay historias, tradición y familias enteras que dependen de este oficio para salir adelante.
Asimismo, se hizo un llamado contundente a la comercialización de licor legal, recordando que cuando los tolimenses compran productos oficiales del departamento no solo apoyan el empleo local, sino que también contribuyen directamente al financiamiento de sectores fundamentales como la salud, la educación y el deporte.
“Cuando compramos una botella de Aguardiente Tapa Roja o Rosado del Tolima, los recursos se quedan aquí, el empleo se genera aquí y el desarrollo se queda en nuestro departamento”, fue el mensaje que marcó la jornada.
Con esta vinculación, la Fábrica de Licores del Tolima vuelve a demostrar que su papel va más allá de la producción, se consolida como un símbolo de identidad regional y un aliado estratégico del comercio, la formalización y el progreso de los tolimenses.











