La partida del talentoso mediocampista deja un vacío profundo en su club y en todo el deporte regional, donde era símbolo de esfuerzo y alegría.
El fútbol tolimense está de luto. Joaquín Arbeláez, joven promesa del Atlético Ibagué FC, falleció luego de enfrentar una compleja situación de salud que puso a prueba su fortaleza hasta el último momento.
Todo comenzó días atrás, cuando una afección derivada de un cuadro de influenza desencadenó complicaciones cardíacas graves. A pesar de los esfuerzos médicos, que incluyeron procedimientos de alta complejidad y su ingreso a lista de espera para un trasplante de corazón, el joven no logró recuperarse.
Su lucha fue valiente. Incluso, tras un infarto cerebral, llegó a mostrar señales de mejoría que mantenían viva la esperanza. Sin embargo, su corazón no resistió más.
Más allá del dolor, Joaquín deja una huella imborrable en el deporte. Fue multicampeón de la Liga de Fútbol del Tolima, campeón del Chiquifútbol Tolima 2023, subcampeón nacional de ese mismo torneo, campeón del Babyfútbol Zona Centro 2024 y cuartofinalista del Babyfútbol Nacional 2025 en Medellín.
Su talento lo llevó a destacar en torneos nacionales interclubes, donde siempre defendió con orgullo los colores de su equipo, convirtiéndose en referente dentro y fuera de la cancha.
Desde el club lo despidieron con palabras que reflejan el sentimiento de toda una familia deportiva: su alegría, su entrega y su sonrisa quedarán para siempre en la memoria de quienes compartieron con él.
Hoy, más que una despedida, el Tolima honra la vida de un joven que soñó en grande y dejó todo en la cancha. Su historia no termina aquí: se convierte en inspiración.











