Adriana Matiz recordó a la Fuerza Pública que el ministro de Defensa fijó una fecha límite para neutralizar al cabecilla de las disidencias en el sur del departamento. La recompensa de $200 millones continúa vigente.
A pocos días de cumplirse el ultimátum del Gobierno Nacional, la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, lanzó un contundente mensaje a los altos mandos de la Fuerza Pública: alias ‘Chapolo’ sigue siendo una tarea pendiente y el departamento espera resultados antes del próximo 31 de marzo.
Durante su pronunciamiento, la mandataria rememoró la instrucción que dejó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, durante su visita al Tolima el pasado 7 de febrero, cuando declaró al cabecilla del Frente Ismael Ruiz de las disidencias de alias ‘Iván Mordisco’ como “objetivo de alto valor regional” y dio un plazo concreto para su neutralización.
“Aquí tenemos una tarea pendiente, una tarea que nos dejó el señor ministro de Defensa. Estamos ofreciendo una recompensa hasta de $200 millones porque sigue causando un gran daño en el sur del departamento del Tolima, y no vamos a descansar hasta dar este resultado contundente contra las disidencias de las FARC en esa región”, manifestó la gobernadora.
El mensaje no solo fue un recordatorio, sino también una clara exigencia de resultados. Matiz recalcó que faltan pocos días para que se venza el plazo y que las autoridades deben acelerar las acciones contra este cabecilla, señalado de sembrar temor en municipios del sur tolimense.
“Coroneles: faltan 10 días para cumplir la meta que nos dejó el señor ministro de Defensa… esperamos resultados contundentes de aquí al 30 de marzo para poder darle tranquilidad a la gente del sur del departamento del Tolima”, expresó.
En medio de sus declaraciones, la gobernadora también confirmó que la DEA está apoyando las labores para dar con el paradero de alias ‘Chapolo’, lo que refuerza la importancia estratégica de este operativo.
El propio ministro Pedro Sánchez había sido enfático en febrero al advertir que la Fuerza Pública debía acelerar todas las capacidades operativas para lograr la captura, desmovilización o neutralización del señalado cabecilla.











